Los adolescentes discuten todo: de la permanencia
de las embarazadas en los colegios; si restringir o no las libertades
individuales para combatir el terrorismo; el origen del universo; la eutanasia;
el IVA a los libros o el servicio militar obligatorio. Para todo tienen
argumento los jóvenes de hoy, más aún si participan en los campeonatos de
debate escolar que se organizan en todo Chile.
En ellos han encontrado protagonismo los alumnos
del Centro Educacional Valle Hermoso, un establecimiento técnico profesional
municipalizado de mil alumnos, algunos provenientes de familias de la mítica
Toma de Peñalolén.
La iniciativa partió hace algunos años cuando
recibieron una invitación de la Universidad Diego Portales para participar en
el primer torneo de debates destinado a establecimientos municipales, relata el
profesor-entrenador, Manfredo Langer. "En esa oportunidad seleccionamos a
un grupo de alumnos con carencias materiales pero con capacidades innatas para
la oratoria”.
La competencia enfrentó por primera vez a los
jóvenes, que estudian las especialidades de Administración o Construcción. Se
midieron -palabra a palabra- con sus pares. Fue más que suficiente para
despertar en ellos el entusiasmo por competir y ganar.
Al año siguiente, lograron disputar el campeonato
provincial oriente con el Liceo Carmela Carvajal. "Perdimos por
décimas", recuerda Langer. Sin embargo, la experiencia fue un nuevo
aliciente para seguir trabajando. A esas alturas el equipo del colegio lo
conformaban 35 alumnos y alumnas de 1º a 4º medio. Según explica el profesor,
en las contiendas, los equipos deben defender una posición asignada por sorteo
respecto de un tema determinado.
Para eso, primero deben hacer una presentación de
su punto de vista, luego deben argumentar, contrargumentar, responder preguntas
del equipo contrario y concluir.
Para prepararse, deben buscar material en internet, investigar, analizar, clasificar información y organizar los argumentos de manera de construir un discurso que será su "bandera de lucha".
Es tal el apasionamiento, cuenta Langer, que estos
oradores declaman y gesticulan una y otra vez frente al espejo o ante sus
familias, practicando la asertividad y la ilación de argumentos, “cuestión que
contrasta con el poco interés que a veces manifiestan frente a otros temas”.
El profesor Langer comenta que, más recientemente,
los alumnos del Centro Educacional han estado practicando debate con el Colegio
Alcántara, en el marco de un plan de mutua colaboración. "Este es un
establecimiento que atiende a alumnos de un estrato social alto de la comuna y
se ha dado una interacción amistosa en la que nuestros jóvenes se potencian al
relacionarse -de igual a igual- con jóvenes muy distintos a ellos", dice.
La experiencia ha permitido, además, derribar
prejuicios de ambos lados en cuanto a las capacidades. Se anticipa que lo mismo
sucederá cuando les toque enfrentar en una disputa verbal a los estudiantes del
Grange, colegio de un barrio más acomodado de Santiago, que también los ha
invitado a debatir.
Otro desafío en el que están comprometidos es la
tercera edición del Torneo Interescolar Metropolitano de Debate, que partió en
agosto con 250 colegios. La final es en noviembre, ocasión en la que se
enfrentarán competidores de las regiones Metropolitana, IV y VIII.
"Creo que la formación que estos jóvenes están
adquiriendo con la lectura, la investigación y la competencia, dejará en ellos
aprendizajes muy significativos. Son instancias que los marcarán de por vida,
definirán sus personalidades y los motivarán a ponerse metas cada vez más
altas, porque saben que, con perseverancia, pueden lograr lo que sea",
opina Langer.
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