miércoles, 6 de mayo de 2015

DEBATE COMPETITIVO: La experiencia del Centro Educacional Valle Hermoso de Peñalolén en el año 2010.

Los adolescentes discuten todo: de la permanencia de las embarazadas en los colegios; si restringir o no las libertades individuales para combatir el terrorismo; el origen del universo; la eutanasia; el IVA a los libros o el servicio militar obligatorio. Para todo tienen argumento los jóvenes de hoy, más aún si participan en los campeonatos de debate escolar que se organizan en todo Chile.

En ellos han encontrado protagonismo los alumnos del Centro Educacional Valle Hermoso, un establecimiento técnico profesional municipalizado de mil alumnos, algunos provenientes de familias de la mítica Toma de Peñalolén.

La iniciativa partió hace algunos años cuando recibieron una invitación de la Universidad Diego Portales para participar en el primer torneo de debates destinado a establecimientos municipales, relata el profesor-entrenador, Manfredo Langer. "En esa oportunidad seleccionamos a un grupo de alumnos con carencias materiales pero con capacidades innatas para la oratoria”.

La competencia enfrentó por primera vez a los jóvenes, que estudian las especialidades de Administración o Construcción. Se midieron -palabra a palabra- con sus pares. Fue más que suficiente para despertar en ellos el entusiasmo por competir y ganar.

Al año siguiente, lograron disputar el campeonato provincial oriente con el Liceo Carmela Carvajal. "Perdimos por décimas", recuerda Langer. Sin embargo, la experiencia fue un nuevo aliciente para seguir trabajando. A esas alturas el equipo del colegio lo conformaban 35 alumnos y alumnas de 1º a 4º medio. Según explica el profesor, en las contiendas, los equipos deben defender una posición asignada por sorteo respecto de un tema determinado.

Para eso, primero deben hacer una presentación de su punto de vista, luego deben argumentar, contrargumentar, responder preguntas del equipo contrario y concluir.

Para prepararse, deben buscar material en internet, investigar, analizar, clasificar información y organizar los argumentos de manera de construir un discurso que será su "bandera de lucha".

Es tal el apasionamiento, cuenta Langer, que estos oradores declaman y gesticulan una y otra vez frente al espejo o ante sus familias, practicando la asertividad y la ilación de argumentos, “cuestión que contrasta con el poco interés que a veces manifiestan frente a otros temas”.

El profesor Langer comenta que, más recientemente, los alumnos del Centro Educacional han estado practicando debate con el Colegio Alcántara, en el marco de un plan de mutua colaboración. "Este es un establecimiento que atiende a alumnos de un estrato social alto de la comuna y se ha dado una interacción amistosa en la que nuestros jóvenes se potencian al relacionarse -de igual a igual- con jóvenes muy distintos a ellos", dice.

La experiencia ha permitido, además, derribar prejuicios de ambos lados en cuanto a las capacidades. Se anticipa que lo mismo sucederá cuando les toque enfrentar en una disputa verbal a los estudiantes del Grange, colegio de un barrio más acomodado de Santiago, que también los ha invitado a debatir.

Otro desafío en el que están comprometidos es la tercera edición del Torneo Interescolar Metropolitano de Debate, que partió en agosto con 250 colegios. La final es en noviembre, ocasión en la que se enfrentarán competidores de las regiones Metropolitana, IV y VIII.


"Creo que la formación que estos jóvenes están adquiriendo con la lectura, la investigación y la competencia, dejará en ellos aprendizajes muy significativos. Son instancias que los marcarán de por vida, definirán sus personalidades y los motivarán a ponerse metas cada vez más altas, porque saben que, con perseverancia, pueden lograr lo que sea", opina Langer.

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